Thursday, February 22, 2018

Mi Narración

Las Aventuras de Puerto Vallarta

   
  Habíamos estado esperando este día por mucho tiempo. “Vallarta! Vallarta! Vallarta!” gritaba mi papa en el auto asía camino al aeropuerto para nuestro vuelo. Era tiempo de nuestras vacaciones de verano, y aunque eran medias tarde en septiembre, estábamos muy emocionados por cinco días de descanso. Era nuestra primera vez en Puerto Vallarta, y gracias al time share de mis papas conseguimos un resort muy hermoso a la orilla del mar. “Ojalá no llueva!” comento mi mama, de mala suerte gusto había estado lloviendo toda la semana anterior en Puerto Vallarta, pero eso no nos iba a matar el buen humor. Nos acomodamos en nuestros asientos y el avión despego. Unas horas después, el mar, los árboles y toda la ciudad se empezó asomar entre las nubes. Salimos del aeropuerto a una capa de calor y humedad, y al tiro encontramos a mi prima Claudia y su amiga María Fernanda que también iban a estar con nosotros. “Que quieren hacer durante su tiempo?” nos preguntó María Fernanda, quien vive en puerto Vallarta e iba ser nuestra guía de turismo. “Estamos listos para la aventura,” contesto mi papa. No nos importaba que hiciéramos, solo estábamos felices de pasar tiempo juntos y conocer una nueva parte del mundo.

      El primer día disfrutamos mucho la piscina y recorrimos el resort. Pero cuando se oscureció, empezó la lluvia. Nos entramos rápido al hotel para no mojarnos. “la lluvia es hasta más bonita en paraíso,” comento mi mama y nos dormimos temprano porque al próximo día empezaba la gran aventura que mi papa tanto quería. Nos despertamos a la belleza del sol sobre el mar, nos arreglamos y empezamos en camino a ser
tirolesa.
      “No sé si quiero, mejor los espero en el resort,” dijo mi mama calladita y nerviosa. Pero con muchas palabras de valor y motivación estaba lista para probar esta actividad por primera vez en su vida. Era un viaje largo, cada minuto nos alejábamos más de la ciudad y entrabamos más a las montañas. El lugar era muy bello, con muchos árboles y verde por todas partes. Claudia, María Fernanda y yo nos tiramos primero. Y en esos 15 segundos de un punto al otro se podía ver todo Puerto Vallarta, el mar y hasta nuestro resort. Finalmente fue el turno de mi mama, y aunque estaba muy nerviosa de tirarse, llego al otro lado con una gran sonrisa y se sentía más valiente que nunca. Durante la cena esa noche conversábamos de que gran día fue, “yo lo haría otra vez,” comentaba mi mama. 

     El viaje fue espectacular toda la semana. Conocimos todas las diferentes partes de Vallarta, comimos mucho más de lo que deberíamos y nos reímos todos los días. Otro día que fue muy memorable de las vacaciones fue cuando nos fuimos en barco a las islas Marietas. Disfrutamos mucho el viaje a las islas. Había música y comida y todos estaban de un buen humor. Pudimos hacer paddle boarding para explorar la isla. El viaje fue lleno de momentos lindos y recuerdos de familia que tendremos para siempre. 

 Al final del quinto día, tomamos desayuno en nuestro balcón por la última vez compartiendo nuestros momentos favoritos del viaje, todos estábamos felices y relajados después de una semana de descanso. Nos fuimos al aeropuerto, agradecidos por el gran tiempo que paramos en familia, pero listos para llegar a nuestra casa.